Factores como la conciliación de la vida personal y laboral, la seguridad y salud en el trabajo y los entornos saludables pesan cada día más en el índice de satisfacción de los trabajadores. Sin embargo, el sueldo sigue siendo, en la actualidad, la mayor motivación de los españoles en su puesto de trabajo.

Así se desprende del estudio The Work Force View in Europe 2017, que coloca a España como el cuarto país europeo en cuanto motivación y satisfacción de los empleados, solo por debajo de Suiza, Países Bajos y Polonia.

Satisfacción y desempeño

La satisfacción tiene una relación directa con el desempeño de los trabajadores. Además, los trabajadores insatisfechos o desmotivados registran un mayor porcentaje de bajas laborales, tal y como indican numerosos estudios tanto de empresa como de servicio prevención riesgos laborales.

Además de la remuneración, otros factores que influyen en el nivel de satisfacción son la buena relación con otros compañeros, seguido de los niveles de conciliación entre vida laboral y personal y las valoraciones obtenidas por parte de los responsables o directivos de las empresas.

Según el citado estudio, el 31 por ciento de empleados en Europa cree que su empresa no apoya su avance profesional. Esta cifra, unida a la mejora del mercado de trabajo que se está experimentando, hace pensar en unos mayores índices de rotación en un futuro próximo, con un aumento del optimismo y mayor predisposición a cambiar de trabajo. Algunas estimaciones cifran que tres millones de trabajadores están abiertos a comenzar en otro empleo en nuestro país, ya sea compaginándolo con el que ya tienen o cambiando de empleador.

Fidelizar a los trabajadores

Con buenas perspectivas en el mercado de trabajo, el reto de las empresas se sitúa en la fidelización de sus trabajadores y en crear un sentimiento de pertenencia que mantenga el potencial humano.